Según cada persona, reconocer el éxito propio podrá ser una tarea más fácil o más difícil. ¿Tú estás entre los segundos? ¿Eres de los que sienten que nunca han alcanzado la cima, aunque todo apunte lo contrario? ¡Este artículo es para ti! Prepárate para superar el Síndrome del Impostor con cuatro tips que te ayudarán a valorarte como te mereces.

Es bastante común en emprendedores, autónomos y profesionales independientes no valorarse como deberían. Y pensar que tu trabajo no vale lo que realmente vale, así como plantearte recurrentemente la utilidad de lo que ofreces al mundo, son síntomas del Síndrome del Impostor y de cierta inseguridad. ¿Estás listo para pasar página? Aquí tienes nuestros consejos.

  1. Quítate la máscara de subjetividad.

En una gran mayoría de los casos, las personas vemos y comprendemos el mundo de acuerdo con ideas, patrones y creencias totalmente subjetivos. Creer que eres un fraude y tu éxito no vale nada es tan solo un barniz de subjetividad fácilmente reemplazable en tu pensamiento. Y el mejor tratamiento del Síndrome del Impostor es la realidad: tú atesoras valiosas conquistas reflejo de tus capacidades y aptitudes.

Para empezar, si has decidido emprender, eres más valiente que la gran mayoría de la gente. ¡Resalta eso! Hazte valer y cree en ti. ¿Qué mejor que sustituir la máscara de subjetividad por otra claramente objetiva? La suerte existe, pero no está sola en el baile. Para superar el Síndrome del Impostor, analiza tu camino, mira dónde estabas hace años y dónde estás ahora. El progreso es resultado de tus actos. Con ayuda o sin ella, tú eres el motor central que impulsa tus logros (y los de tus clientes).

  1. Rebaja el límite de autoexigencia.

No eres un fraude. No tengas miedo a pedir por tus servicios como profesional lo que crees que valen. Además, es importante acompañar esto de una rebaja en la presión que aplicas sobre ti mismo. Fíjate objetivos claros y alcanzables, que te demuestren una vez logrados que vales lo que otros pagan por tus servicios. Cuando no los alcances (y ese momento llegará) sé sincero. Afronta la situación como una gran oportunidad para superarte, sin pensar que has fracasado. No puedes controlarlo todo.

  1. La formación constante es un bálsamo.

Para emprender en cualquier mercado, es básico conocer bien tu producto y tu competencia. No dejes de formarte en lo tuyo mientras puedas hacerlo, pero sin obsesionarte. Te ayudará a recordarte que controlas el campo de acción en el que te mueves, de forma que dejarás de atribuir al azar los éxitos que consigas. También te servirá para entender los tropiezos y reaccionar eficazmente.

  1. Rodéate de influencias positivas.

Tan importante es la autoestima y la objetividad al analizarte, como rodearte de gente que te aprecie. Las influencias positivas son un pilar fundamental para las personas, y más aún para los emprendedores. Ellos serán los encargados de elogiarte por lo bueno y señalarte lo malo con honestidad. Esto resulta fundamental en la construcción de una relación sana contigo mismo, te ayudará a librarte de la idea de que eres un fraude y a superar el Síndrome del Impostor que algún día habitó en ti.