En España hay más emprendedores de los que parece, aunque no se piense en ellos como un grupo abundante. Para verificar tal afirmación basta con ver el alto porcentaje de autónomos en activo en el país. Solo en Ibiza, según datos del Institut d’Estadística de les Illes Balears del último trimestre de 2020, del total de 5.141 empresas dadas de alta en la isla, 1.689 (el 32%) eran personas físicas.

Emprender es una aventura dominada por el estrés en la que el propio emprendedor debe mantenerse al día de la actualidad del sector. El problema es que las obligaciones empresariales, sobre todo al comienzo, dejan poco margen para la formación. Y, como somos conscientes de esta debilidad que frustra bastantes emprendimientos, te traemos cinco claves sencillas para trazar tu propio plan de autoformación en los negocios. Y es que, aunque no lo creas, ¡se puede aprender a emprender!

  1. Fíjate metas de aprendizaje concretas y una hoja de ruta

El primer paso es tener claro qué necesitas estar permanentemente activo y actualizado. Para ello, fíjate metas de aprendizaje concisas (por ejemplo, desarrollar las habilidades de ventas durante el año en curso) y una hoja de ruta clara para alcanzarlas.

Una opción interesante en este punto es sondear qué habilidades demanda el mercado donde has emprendido. Aquí tienes dos posibilidades: enfocarte en aquellas que se te dan bien para ser el mejor, o mejorar los aspectos en los que fallas. Sé honesto contigo; de ello dependerá en parte tu negocio.

  1. Apúntate a cursos online, universitarios y en espacios de coworking

Una vez que tienes claro hacia dónde vas a orientar tu plan autoformativo, debes pasar a concretarlo con cursos, formaciones, ponencias, encuentros y todo lo que esté a tu alcance. No olvides que el aprendizaje está en cualquier lugar si sabes verlo; tan solo debes buscarlo.

Elige las que te convenzan tras un período de búsqueda de información a fondo. Pregunta a conocidos si es necesario y fíjate un límite de dinero anual para formarte. La formación del emprendedor es ya una necesidad real. Será una inversión y no un gasto.

  1. Reserva un horario semanal para formarte

Ya tienes claro qué debes mejorar y cómo vas a hacerlo. Si te has inscrito a algún curso presencial u online, reserva un horario a la semana para cumplir con él. Abundan los emprendedores apuntados a formaciones que, por falta de organización, olvidan sus motivaciones. No seas uno de ellos. ¡Ah! Y aprovecha parte de tu tiempo libre para leer libros de negocios o especializados.

Sería interesante que, dentro de ese horario, incluyeses un breve lapso de tiempo a verificar si estás o no cumpliendo con tus objetivos. Para ello, crea un sistema efectivo de recompensas: por cada semana de aprendizaje y trabajo, tómate la mañana del domingo libre (si tu trabajo te lo permite).

  1. Extrae todo el aprendizaje posible de tus clientes

Como no podía ser de otro modo, emprender te hará tratar con clientes. Estos podrán ser personas físicas o empresas, más o menos numerosos, más o menos educados y harán más o menos ruido… Pero todos tienen algo en común: son tus nuevos jefes y debes agradarlos. Aprende de ellos todo lo que puedas y escúchalos. 

Anota en un cuaderno privado comentarios y sugerencias de mejora y pídelos si no te los hacen. A largo plazo, con más experiencia y conocimiento, podrás revisarlos y aplicar técnicas y estrategias para corregir errores.

  1. Mantente informado de las noticias del sector

Para el final hemos dejado un punto que puede generar cierta controversia. Si bien hay autores dentro del mundo del emprendimiento, como el famoso Tim Ferris, contrarios a la tesis de leer la prensa (en su libro ‘La semana laboral de cuatro horas’ alega, en cierto modo, que eso contribuye desde el inicio del día a alterar tus prioridades), lo cierto es que no está de más.

Por ello, diremos que es útil marcar unos horarios para seguir prensa especializada o navegar las redes sociales para tomar el pulso a la actualidad, pero debes hacerlo. No pierdas tu tiempo ahí, pero dedícale unos minutos al día; es muy recomendable estar informado. ¿Las razones? El mundo cambia a cada instante, como tu clientela y hasta la ley. Si eres emprendedor, debes controlar ambos factores.