Existen ciertas habilidades, como la confianza en uno mismo o la iniciativa, que son innatas. Pero, sin duda, todo emprendedor debería esforzarse por potenciarlas. ¡Toma nota!

1. Orientación a resultados

En los emprendedores de éxito, la necesidad de alcanzar metas se traduce en una gran capacidad de trabajo y en la perseverancia necesaria para mantener el rumbo marcado. 

2. Iniciativa

Los emprendedores de raza tienen tan desarrollada la necesidad de crear algo propio, que saben que van a ser empresarios antes, incluso, de saber qué negocio van a montar. Y, aunque no todos los emprendedores tienen una iniciativa tan desarrollada, esta habilidad, como todo en la vida, se puede entrenar. 

3. Afán de superación y aprendizaje

Si eres de los que siempre están buscando nuevos retos y disfrutas aprendiendo, tienes ahí una de tus mejores fortalezas. La curiosidad sirve para encontrar nuevas líneas de negocio, nuevos mercados e, incluso, para poner en marcha nuevas empresas. 

4. Intuición y visión de futuro

La intuición y la capacidad de anticiparse al futuro son dos valores imprescindibles de todo emprendedor. Porque llegará el día en que tendrás que resolver problemas o tomar decisiones en momentos de máxima incertidumbre. 

5. Autoconfianza y resistencia al fracaso

Si crees que puedes, es muy posible que lo consigas, pero si crees que no puedes, seguro vas a fracasar. Casi todos los emprendedores han tenido que superar algún fracaso en su trayectoria hacia el éxito. ¡El mejor empresario se hace de muchos malos negocios!

6. Calcular el riesgo

Los emprendedores tienen una gran facilidad para asumir riesgos. De lo contrario, no darían nunca el paso definitivo. Lo que les falla a menudo es la capacidad para medir ese riesgo. La euforia inicial y las prisas, a veces, nos pueden llevar a sobrevalorar nuestras capacidades.

7. Habilidades comerciales

A pesar de la importancia de esta habilidad en todas las fases de una empresa, es una de las principales asignaturas pendientes de muchos emprendedores. La buena noticia es que es fácil de desarrollar, aunque muchos prefieren buscar a alguien que se encargue de esta área del negocio.

8. Comunicación y persuasión

Tu capacidad de comunicar e influir en los demás es fundamental para conseguir tus objetivos. Pero recuerda que persuadir no significa manipular a otros. El compromiso a largo plazo solo se consigue a base de confianza.

9. Networking

Una buena red de contactos te proporcionará todos los recursos que tengas que buscar fuera de tu empresa: información, tecnología, financiación, asesoramiento… y, para ello, debes trabajarla de antemano.

10. Liderazgo

Liderar es la capacidad del emprendedor para transmitir su propia ilusión al equipo. Un requisito básico para que todos se impliquen personalmente en el proyecto.

11. Adaptación al cambio

De la capacidad del empresario para adaptarse a los cambios va a depender la supervivencia de la empresa. Además, en la gestión del cambio, el emprendedor deberá involucrar a todo su equipo. 

12. Creatividad

La creatividad es una habilidad que va más allá de la capacidad para inventar objetos o crear una campaña de publicidad rompedora. Se puede aplicar a todos los procesos de un negocio y clave para detectar oportunidades, encontrar soluciones en momentos de crisis…